1.1 La complejidad de la divulgación

1.1 La complejidad de la divulgación

¿Qué es la complejidad?

Hace unas semanas me preguntaron por qué había renunciado a mi trabajo como maestra de inglés y yo respondí: es complejo. Lo que quise decir, en realidad, es que renuncié por diversos motivos y que hablar de mi renuncia implicaba hablar de todo lo que me había llevado a renunciar. En el habla cotidiana decimos que una situación es compleja cuando está conformada por muchos sucesos, lugares y actores. Decimos que un problema es complejo cuando hay muchos elementos que lo conforman. Reconocemos la complejidad como una cualidad de las situaciones, problemas u objetos que, distinta de lo difícil, implica estar conformado por múltiples elementos relacionados entre sí. Sin embargo, a pesar de reconocer cotidianamente la complejidad de las situaciones, problemas y objetos, fue hace relativamente poco que comenzó a utilizarse la complejidad como modelo conceptual de la realidad. Lo que permitió, entre otras cosas, la utilización de nuevos enfoques para el análisis y resolución de problemas, a través de la integración disciplinaria.

La complejidad es, en este sentido, un paradigma del conocimiento que rompe con los principios de causalidad, reducción y disyunción de la ciencia clásica y el conocimiento (Morin,2021). Y, a partir de los conceptos de organización, interrelación y sistema, describe y piensa la realidad de forma multidimensional: no fragmentaria, sino totalizadora (Lara-Rosano et al., 2021). De este modo, para la complejidad es imposible separar el todo de sus partes. Pues el todo se entiende a partir de las interrelaciones no-jerárquicas que sostiene con ellas, así como los elementos que surgen de dichas interrelaciones (Morin, 2021).

Observemos el siguiente collage "Persona de birria":

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Imagen 1. Collage "Persona de birria". Recortes sobre papel (Rentería-Galicia, 2026).

El collage es una técnica artística en la que, a partir de su montaje, se resignifican las imágenes y formas. Es decir, se recogen diversas imágenes y formas que, juntas en una composición, adquieren un nuevo significado. En el collage anterior tenemos cinco elementos distintos que crean una figura humana: dos relojes blancos, una campana dorada, una cazuela de barro con birria y una camisa azul con flores. El distanciamiento, superposición y toque entre los elementos son las interrelaciones de forma que crean diferentes sensaciones espaciales para posibilitar la creación de una figura humana. A su vez, estas interrelaciones producen una composición con un peso, foco y contraste visual específico.

De este manera, "Persona de birria" es nuestro todo y los elementos que lo conforman, sus partes. Es imposible separar "Persona de birria" de los dos relojes blancos, la campana dorada, la cazuela de barro con birria y la camisa azul con flores. Básicamente porque si lo intentáramos, nos quedaríamos sin collage. Asimismo, aunque podemos separar los elementos de "Persona de birria", la información que nos proporciona cada uno de ellos es totalmente distinta a la información proporcionada en su conjunto, a partir de sus interrelaciones. Por ejemplo, la cazuela de barro con birria es la cabeza de nuestra figura humana: sus asas parecen orejas y el color café del barro recuerda a una persona café/morena/cimarrona/prieta. Pero al separar la cazuela de barro con birria del collage, y de sus interrelaciones con los demás elementos, ya no es una cabeza. Es sólo una cazuela de barro con birria (Imagen 2).

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Imagen 2. Recorte de una cazuela de barro con birria sobre papel (poner de qué revista la saqué. Fragmento de fotografía del artículo tal).

Abordar desde la complejidad un fenómeno o problema nos permite desentrañar las interrelaciones entre los elementos que lo conforman como todo, así como la información que resulta de sus partes y la interrelación entre ellas. Es importante reconocer y abordar desde la complejidad fenómenos o problemas multidimensionales, con la finalidad de escoger metodologías y enfoques adecuados, que posibiliten la comunicación e integración disciplinaria, para ofrecer análisis y/o soluciones holísticas. De lo contrario, al utilizar un paradigma reduccionista, es decir, un paradigma apegado al principio de reducción de la ciencia clásica y el conocimiento, el conocimiento que produce o la solución que se ofrece estarán sesgados. A este sesgo le llamo "sesgo reduccionista".

El sesgo reduccionista

El principio de reducción de la ciencia clásica y el conocimiento afirma que es posible conocer un todo a partir de conocer la naturaleza de sus partes elementales (Morin,2021). Pero, ¿cómo identificamos las partes elementales de un todo? ¿qué criterios utilizamos para seleccionarlas? ¿realmente basta con conocer la naturaleza de estas para conocer un todo multidimensional? Regresemos al collage "Persona de birria" como nuestro todo. Como mencionamos líneas atrás, este todo está compuesto por cinco elementos distintos que crean una figura humana. Supongamos que tiene partes elementales y que, a partir de conocer la naturaleza de estas, podemos conocer nuestro todo.

Diseccionemos "Persona de birria". Como instrumentos quirúrgicos, adaptemos las ideas del filósofo alemán Gottlob Frege (2016) sobre el signo, significado, sentido y referencia. Para Frege, el signo es un nombre, unión de palabras o signo escrito que tiene un significado compuesto por el sentido y la referencia. La referencia es aquello que designa nuestro signo, el objeto que señala. El sentido es la forma en la que se presenta la referencia. Mientras que la referencia señala un objeto concreto y, por tanto, es objetiva, el sentido tiene un carácter subjetivo: es una interpretación de la referencia que sólo pueden comprender aquellas personas con conocimiento del lenguaje utilizado o las designaciones empleadas. Así, una referencia puede tener diversos sentidos.

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Diagrama 1. Diagrama sobre el signo, el significado, el sentido y la referencia. Interpretación de las ideas de Gottlob Frege. Elaboración propia.

En el caso de nuestro collage, consideremos que "Persona de birria" es el signo. Su referencia, el objeto que señala, es una figura humana. Y su sentido, es decir, la forma de presentar la figura humana, es "figura humana café/morena/cimarrona/prieta con orejas y nariz anchas, ojos blancos y camisa azul floreada". Como la tradición nos indica que el conocimiento se crea desde la objetividad, las partes elementales de "Persona de birria" deben ser aquellas que posibiliten la referencia "figura humana". De este modo, si eliminamos la camisa azul con flores de la composición, "Persona de birria" conserva su referencia. Lo mismo si retiramos la campana dorada. Entonces, podemos afirmar que las partes elementales de nuestro collage son la cazuela de barro con birria y los dos relojes blancos (Imagen 3).

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Imagen 3. De izquierda a derecha: collage "Persona de birria"; collage "Persona de birria" sin la camisa azul con flores; collage "Persona de birria" sin la camisa azul con flores y la campana dorada. Elaboración propia.

Recapitulemos. "Persona de birria" es nuestro todo y, debido a las características del collage como técnica artística, es un todo multidimensional. A pesar de ello, diseccionamos "Persona de birria", utilizando las ideas de Gottlob Frege como instrumento quirúrgico. En nuestra disección encontramos que: 1) "Persona de birria" es un signo; 2) "figura humana" es su referencia; 3) "figura humana café/morena/cimarrona/prieta con orejas y nariz anchas, ojos blancos y camisa azul floreada" es su sentido. Después, establecimos como criterio para seleccionar sus partes elementales: aquellas que mantengan la referencia. Y, debido a que la cazuela de barro con birria y los dos relojes blancos cumplen con nuestro criterio, les definimos como partes elementales de "Persona de birria".

De acuerdo con el principio de reducción de la ciencia clásica y el conocimiento, basta con conocer la naturaleza de la cazuela de barro con birria y los dos relojes blancos para conocer nuestro todo "Persona de birria". La cazuela de barro con birria es café rojiza, tiene grecas en negro, dos azas anchas, y está llena de caldo y carne color ladrillo. Los dos relojes son relojes de pared color blanco, dividen la hora en cuatro tercios y cada tercio es representado con una raya gris. Pero esto resulta insuficiente para conocer "Persona de birria" o su referencia "Figura humana". En realidad, a partir de la interrelación de ambos objetos es que se crea una sensación espacial en la que la cazuela de barro con birria es una cabeza café/morena/cimarrona/prieta, y los dos relojes son ojos blancos.

Con este ejercicio evidenciamos que aplicar el principio de reducción a fenómenos o problemas multidimensionales es ineficiente, porque fenómenos o problemas de este tipo sólo pueden conocerse a partir de las interrelaciones con y entre sus partes. De esta manera, la información al utilizar paradigmas reduccionistas para conocer, analizar o solucionar fenómenos o problemas multidimensionales, resulta sesgada. Pero, el sesgo reduccionista va más allá, tiene raíces e implicaciones coloniales que promueven la HIPERespecialización, impidiendo la comunicación e integración disciplinar, o entre diversos fenómenos o problemas.

Primero, la comprensión del todo se reduce a partes elementales seleccionadas bajo criterios universales, es decir, que promueven la universalización de los fenómenos o categorías. Como lo indica Djamila Ribeiro en O que é lugar da fala? (2017), esta universalización, atravesada por estructuras de poder y opresión, impide nombrar y reconocer las diversas posibilidades del ser. E impone una hegemonía que Aníbal Quijano denominará "hegemonía eurocentrada" (2014). En nuestro ejercicio seleccionamos las partes elementales de "Persona de birria" bajo el criterio "aquellas que mantengan la figura humana". Entonces, decidimos que la nariz de nuestro collage, formada por una campana dorada, no era una parte elemental para mantener la "figura humana". Sin embargo, al eliminar la nariz, eliminamos un rasgo racializado distintivo de nuestro collage. Con esta decisión sostenemos la hegemonía eurocentrada que indica qué rasgos pertenecen a la categoría universal "figura humana". Una hegemonía que omite deliberadamente rasgos racializados que, también, caracterizan lo humano. "Persona de birria" es una figura humana racializada: una figura humana con nariz ancha, prominente.

Segundo, la reducción del todo en partes elementales, deriva en presupuestos ontológicos que subordinan el todo a otros fenómenos o problemas, de modo que impone una relación jerárquica entre ellos. Esta relación, atravesada por el poder, es la base de la epistemología y ontología colonial. Es decir, de una epistemología bajo un modelo de racionalidad científica que, como escribe Boaventura de Sousa Santos (2009), niega el carácter racional al conocimiento que no cabe en sus principios epistemológicos o metodológicos. Y, de una ontología basada en la universalización de los fenómenos o categorías, como se mencionó en el párrafo anterior. Por ejemplo, la reducción de "Persona de birria" en partes elementales, subordinó "Persona de birria" a la categoría universal "Figura humana". Así, "Persona de birria" sólo se conoce y es a través del universal "Figura humana".

Tercero, para conocer el todo, ofrecer o validar la solución a un problema, se seleccionan saberes/disciplinas/metodologías/criterios más científicos, racionales, objetivos o cuantificables, por sobre aquellos fuera de la epistemología colonial, en la que no caben subjetividades. Para determinar cuáles eran las partes elementales de "Persona de birria", diseccionamos nuestro collage y encontramos su sentido y referencia. Consideramos que las partes elementales de "Persona de birria" eran aquellas que posibilitaban su referencia, debido a su carácter objetivo, y no en el sentido, debido a su carácter subjetivo. Cuando en el sentido, "figura humana café/morena/cimarrona/prieta con orejas y nariz anchas, ojos blancos y camisa azul floreada", encontramos lo distintivo de nuestro collage.

De este modo, el sesgo reduccionista es el sesgo de información que surge al utilizar un paradigma reduccionista para analizar o solucionar un fenómeno o problema multidimensional, que promueve la HIPERespecialización. Bajo esta lógica, el sesgo reduccionista niega la multidimensionalidad del fenómeno o problema multidimensional. Por sus características, este es un sesgo con raíces e implicaciones coloniales a través de la universalización de fenómenos o categorías, la imposición de presupuestos ontológicos, y la selección de saberes/disciplinas/metodologías/criterios más científicos, racionales, objetivos o cuantificables. En el marco de la divulgación, como se leerá en la siguiente sección, el sesgo reduccionista no sólo opera en un nivel epistémico, sino también en uno metodológico y práctico.

El sesgo reduccionista en la divulgación

Hace unas semanas conversé con Ernesto Priani Saisó (2026), filósofo, humanista digital, divulgador de la filosofía y uno de mis mentores, sobre algunas de las dificultades que ha tenido esta investigación. Particularmente, conversamos sobre lo difícil que fue encontrar bibliografía acerca de la divulgación del conocimiento. Así como la falta de metodologías, criterios o marcos conceptuales claros, y los errores metodológicos y confusiones teóricas en la mayoría de los estudios. A ello, Ernesto respondió que me estaba enfrentando a la falta de teoría.

Considero importante decir que, esta falta de teoría, no es una ausencia de teoría. La teoría de la divulgación existe, aunque sea poca. Y sería un error minimizar los esfuerzos por teorizar alrededor de la divulgación. Autorxs como Ana María Sanchez Mora, María Trigueros, Lourdes Berruecos Villalobos, Pierre Fayard, Luis Estrada, Ernesto Priani Saisó, Ignacio Bazán Estrada, Elías Trabulse y Bruce V. Lewenstein, aportan a la teoría de la divulgación con propuestas de modelos conceptuales, metodologías, estudios sobre la transmisibilidad del conocimiento, la historia de la divulgación, su multidisciplinariedad, entre otros. Sin embargo, la mayoría comete errores graves derivados del sesgo reduccionista, entre ellos negar la multidimensionalidad de la divulgación.

En el apartado anterior, demostramos que el sesgo reduccionista surge a partir de utilizar un paradigma reduccionista para comprender un fenómeno multidimensional. En esta sección, descubriremos cómo opera el sesgo reduccionista en la divulgación y cuáles son sus implicaciones. Porque, como desarrollaré más adelante, la divulgación es una práctica multidimensional que entreteje diferentes aspectos del entorno.

Situemos nuestra conversación. Hasta hace unos años el concepto de divulgación se refería exclusivamente a la #divulgacióndelaciencia. Así, los estudios sobre la divulgación y las metodologías propuestas, abordaban únicamente la comunicación del conocimiento científico a públicos no-especializados, tradicionalmente llamado "vulgo" (Almeida Minjares, 2016) . Y diversxs autorxs, entre científicxs, divulgadorxs y teóricxs, escribían sobre la importancia de divulgar ciencia con el fin de favorecer, promover e incentivar el acceso al conocimiento científico en apego a los derechos humanos, la incentivación de los valores democráticos, el sentido social de la ciencia y la influencia de la ciencia en la cultura (Sánchez Mora, 2010) (Fayard, 2004).

Actualmente, es difícil encontrar estudios y metodologías que hablen sobre la divulgación del conocimiento no-científico [1] , aunque cada vez son más las comunidades e instituciones que reconocen y nombran la divulgación de las humanidades y las artes, por mencionar algunas. Asimismo, no hay consenso sobre las fronteras de la divulgación, ni sus diferencias con otras labores. Tampoco hay una definición estandarizada, ni un concepto claro. Se considera que la divulgación no es una disciplina, sino una labor multidisciplinaria: una práctica. Y, por usos y costumbres, la divulgación es equivalente a la comunicación pública de la ciencia o a la comunicación pública (Sánchez Mora, 2010).

En este contexto, el sesgo reduccionista en la divulgación opera en tres niveles interconectados, es decir, en niveles que forman redes de influencia mutua: el nivel teórico, el nivel metodológico y el nivel práctico. El nivel teórico conceptualiza la divulgación, responde qué es y por qué hacerla. El nivel metodológico engloba los criterios, principios y procedimientos que orientan, justifican y validan la divulgación. Y, el nivel práctico, comprende las acciones que denominamos "divulgación" (Diagrama 2).

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Diagrama 2. Diagrama sobre los niveles en los que opera el sesgo reduccionista en la divulgación. Elaboración propia.

El nivel teórico está relacionado con los puntos 1 y 2 del sesgo reduccionista. Es decir, reduce la divulgación en partes elementales, seleccionadas bajo criterios universales. Y, esta reducción deriva en presupuestos ontológicos que subordinan la divulgación a otro fenómeno: la investigación académica.

De este modo, se conceptualiza la divulgación como un acto de comunicación unidireccional, entre el divulgadxr y el público no-especializado, que simplifica y adapta términos y conceptos especializados, a un lenguaje sencillo y accesible (Fayard, 2004)(Sánchez Mora, 2010). Es decir, un proceso de comunicación en el que el divulgadxr emite un mensaje al público no-especializado, sin recibir respuesta o retroalimentación de vuelta, al cual Bruce V. Lewenstein (2003) llamará modelo de déficit (deficit model), en el contexto de la comunicación pública de la ciencia. Así, la divulgación es una práctica unidimensional: comunica del punto A al punto B (Diagrama 3).

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Diagrama 3. Diagrama sobre la divulgación como un acto de comunicación unidireccional y una práctica unidimensional. Elaboración propia.

Otros modelos, como el modelo contextual, el modelo de conocimientos no especializados, el modelo de participación pública, el modelo de diálogo o el modelo de riesgo (Lewenstein, 2003) (Almeida Minjares, 2016), conciben también a la divulgación como una práctica unidimensional. Aunque se diferencian por las estrategias para adaptar y simplificar términos y conceptos, así como el grado de participación del público no-especializado.

En consecuencia, la divulgación es reducida a un acto de comunicación, cuyas partes elementales son:

  1. El divulgadxr: una persona especializada o experta, una persona que sabe.
  2. El público no-especializado: un conjunto de personas que no saben.
  3. El mensaje emitido por el que sabe: la simplificación y adaptación de términos y conceptos especializados.

A pesar de que en el Capítulo 2 "Poder y divulgación: una relación poco evidente", detallaré las características de la relación divulgadxr/público no-especializado, es importante nombrar que ésta sostiene uno de los núcleos principales de la colonialidad: aquel en el que la población del mundo se diferencia en inferiores y superiores (Quijano, 2014), en los que no saben y saben.

Nivel teórico
¿Qué es? Acto de comunicación unidireccional entre el divulgadxr y el público no-especializado, que simplifica y adapta términos y conceptos científicos, a un lenguaje sencillo y accesible
¿Por qué se hace?

En su conjunto, estos niveles de operación niegan la multidimensionalidad de la divulgación.

Contrario a ello, la divulgación es una práctica multidimensional. Entreteje diferentes aspectos del entorno, agentes, actores, instituciones, marcos legales, disciplinas, conocimientos, técnicas, herramientas y metodologías, en tres dimensiones: la dimensión contextual, la dimensión técnico-metodológica y la dimensión epistémica.

La dimensión contextual refiere al contexto en el que ocurre la divulgación, es decir, su entorno. Y está compuesta por la dimensión agencial, la dimensión axiológica, la dimensión institucional, la dimensión jurídica y la dimensión territorial. La dimensión tecnico-metodológica, es aquella que engloba la dimensión técnica, la dimensión metodológica y la dimensión instrumental. Por último, la dimensión epistémica refiere al conjunto de saberes y conocimientos que produce y comunica la divulgación. En ella se encuentran la dimensión disciplinar y la dimensión intertextual (Diagrama 3).

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Diagrama 3. Diagrama sobre las dimensiones de la divulgación. Elaboración propia.

Tomemos como ejemplo el libro de divulgación de las artes plásticas "¿Todo puede ser arte? Un alfabeto visual" (2021) de Ángeles Quinteros y Ángeles Vargas (Imagen 4).

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Imagen 4. Portada del libro de divulgación de las artes plásticas "¿Todo puede ser arte?" (2021)

"¿Todo puede ser arte? Un alfabeto visual" (2021) es un libro ilustrado interactivo editado por Escrito con Tiza, editorial independiente chilena, que presenta veintisiete biografías y definiciones entre conceptos fundamentales, escuelas y estilos de las artes visuales. En la dimensión contextual,

En el primer error, se confunde el problema con la solución

De este modo, la divulgación soluciona el problema de la comunicación del conocimiento científico al público no-especializado, a partir de la comunicación unidireccional de una adaptación y simplificación de términos y conceptos científicos. En parte esto es consecuencia de conceptualizar la divulgación desde un paradigma reduccionista, en vez de utilizar un paradigma complejo. Consecuentemente:

  1. La divulgación es una actividad subordinada a la investigación científica. Por tanto, se impide el reconocimiento y la participación activa de otros agentes, actores e instituciones que podrían favorecer la comunicación de la ciencia a públicos no especializados.
  2. Se reduce la divulgación a una parte elemental: la simplificación y adaptación de términos y conceptos científicos, a un lenguaje sencillo y accesible.
  3. El éxito de la divulgación es validado en métricas: número de asistentes, lectores, reproducciones, citas.
  4. Se hiperespecializan los análisis y metodologías de la divulgación a la divulgación de la ciencia. De modo que se impide su adaptación a otros tipos de conocimiento.

Contrario a esta creencia, la divulgación es, en realidad, una práctica multidimensional que entreteje diferentes aspectos del entorno, agentes, actores, instituciones, marcos legales, disciplinas, técnicas, herramientas y metodologías.

, aunque comúnmente la divulgación es concebida como una práctica unidimensional, la divulgación es una práctica multidimensional: un fenómeno complejo.

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Por tanto, reducirla a un acto de comunicación unidireccional,

¿Cómo abordamos la comunicación del conocimiento y la divulgación desde la complejidad?


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  1. Con conocimiento no-científico, me refiero a los diferentes tipos de conocimiento que ↩︎